Cuando era pequeña mis padres acostumbraban acostarme en una hamaca para tomar la siesta, lo que hacían era acostarme allí asegurándose de subir las orillas para que no me cayera y luego mecer la hamaca unos pocos minutos hasta que yo quedaba rendida en un profundo sueño o uno de ellos se acostaba a mi lado hasta que me dormía.  

La hamaca es un objeto que se usa para dormir o descansar compuesto de lona o una red de cuerdas sostenido por los extremos a un lugar fijo. 

En la actualidad se han hecho estudios de los beneficios que tiene el mecer a un bebé en una hamaca y no solo a los bebés, a cualquier persona.  La investigación por Bayer demuestra que las personas pueden pasar de estar despiertos a dormirse más rápido por la sincronización que hace el cerebro con los ritmos endógenos del sueño.  

Mecer a un bebé en una mecedora es también muy confortable para él y estimula la tranquilidad en su cerebro.  
por Mery Bracho

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